jueves, 5 de abril de 2012

La Crisis de Occidente


Hace tiempo que no escribo, cuestión quizás motivada por tener poco que decir, sin embargo recientemente he visto un interesante reportaje de La 2 Noticias que me gustaría compartir (concretamente a partir del min. 20:30) http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-2-noticias/2-noticias-30-03-12/1364176/?s1=noticias&s2=la-2-noticias&s3=&s4= 

En dicho reportaje se plantea la Crisis de Occidente y parte de la tesis de que la desconfianza política y el sometimiento a las leyes del mercado han producido un desencanto social que ponen en duda los valores referentes europeos, es decir, la Democracia, la Libertad de Expresión y el Estado de Bienestar. La Crisis de Occidente es, por lo tanto, una crisis moral en la que domina el dinero, el derroche y la codicia, que se ha potenciado y puesto de manifiesto, más si cabe,  por la  actual situación económica. Ahora, el centro del mundo se desplaza a Asia que en el 2050 tomará las riendas económicas.

El sistema está tan entrelazado que es difícil desestabilizarlo, el triunvirato (Bancos y grupos de presión, Partidos Políticos y Medios de Comunicación) lo controlan y lo dirigen todo, y este planteamiento también se ha reproducido en otras áreas mundiales. Un planteamiento basado en que la clave de la felicidad es adquirir productos que nos generen placer, placer que a los pocos días se ha agotado y es necesario llenar el vacío con la compra de otro artículo o producto, y así constantemente, sin prestar atención a todo lo demás. Este sistema capitalista/consumista se reproduce también en Asia, por lo que aunque el centro del mundo se desplace hacia una Asiacentrismo, la situación de fondo seguirá igual. 

Sin embargo esta situación se puede alterar con pequeños cambios, ya que, son los pequeños cambios  los que inducen desequilibrios internos en el sistema, el cual se reorganizará para adquirir una estructura más estable. Dicha estructura estable debería partir de revertir las tendencias actuales  que han producido el deterioro del sistema socio-ambiental y de reorientar el sistema productivo-consumista hacia  un desarrollo sostenible. Para ello hay que empezar cambiando la forma de pensar, y para conseguirlo tenemos que cambiar nosotros y a quienes nos rodean, o al menos ser conscientes de qué ocurre, y de cómo y por qué suceden las cosas. Pero además de cambiar hay que actuar, ya sea a pequeña o a mediana escala.

Creo que el principio de la solución vendrá de la mano de dos elementos: Una sociedad más solidaria (incluso altruista) y participativa, y la toma de conciencia de que no interactuamos con el medio ambiente sino que formamos parte de él. Movimientos como el 15 M (si lo entendemos como un movimiento espontaneó y sin implicación política), iniciativas de transición y monedas complementarias pueden ser un buen comienzo, el estudio de la Complejidad y de la Teoría de Juegos pueden ser una buena teoría. 

En fin... como dijo Víctor Hugo, no hay nada mejor que una idea a la que le ha llegado su momento.