No pude asistir a la sesión presencial del pasado sábado ni tampoco seguirla por internet por lo que pensé ponerme al día cuando colgaran el video. A pesar de que el enlace todavía no está colgado, gracias a vuestros comentarios tengo una idea de los temas y conclusiones que desarrollasteis, partiendo de la propuesta de Roberto Carballo: Las variables clave para la innovación.
Personalmente me interesa mucho el medio rural, un medio rural cuya situación es cada vez más problemática. A la grave coyuntura económica actual le debemos unir los problemas endémicos que presentan las áreas rurales desde principios de los años 60, y que se intensificarían en las décadas de los 80 y 90. La despoblación, el envejecimiento, la masculinización, y en muchas áreas, el urbanismo desaforado, ha dado lugar a un panorama no muy alentador para un medio rural que acoge al 18% de la población española, en un 85% del territorio nacional.
La producción agropecuaria, en muchos casos sustentada por las ayudas económicas de la Unión Europea, sigue siendo la actividad económica principal del medio rural. A esta actividad, debemos unir otras iniciativas surgidas a partir de la Comunicación de la Comisión de la CEE al Consejo de Ministros de Agricultura y al Parlamento Europeo, realizada en Junio de 1991, mediante la cual se adoptaban medidas para “(…) mantener la población rural y consolidar la economía de las regiones rurales”. Medidas que pretenden, desde una perspectiva de la sostenibilidad, la dinamización económica y social del medio rural, haciendo de él un espacio en el que se mejoren las calidades de vida de sus habitantes.
El objetivo prioritario es la diversificación económica y la búsqueda de nuevos recursos sostenibles que permitan evitar el despoblamiento, fomentar la fijación de la población al territorio, generar trabajos estables y crear identidades. Ahora bien ¿cómo innovamos en este sentido? Estoy de acuerdo con Vitinello en que, en ocasiones, innovar es “darle un nuevo uso a algo que ya existe”, ir más allá, sin embargo las variables clave que favorecen los procesos de innovación vendrán condicionadas por el territorio, y aunque teoricemos al respecto, lo cual me parece necesario, sólo se tendrá éxito si conocemos el territorio (físico y humano) y aun así ni siquiera eso será garantía de un proyecto socioeconómico positivo.
Creo que para innovar primero debemos pensar en un territorio concreto y en acciones concretas enfocadas a dicho territorio. Vitinello propone la relación entre discapacidad y urbanismo (conozco trabajos interesantes respecto a accesibilidad y patrimonio que no sé si te interesaran –Patrac.Patrimonio Accesible: I+D+i para una cultura sin barreras) y Federico la cuestión vital del envejecimiento y despoblación de las áreas rurales.
Yo resido en Madrid, y aquí el espacio rural ocupa el 80% de la extensión del territorio. A pesar de ello, y dado el censo de población de 2001, en los municipios rurales (aquellos de menos de 10.000 habitantes) de la Comunidad de Madrid residían 307.625 habitantes, lo cual significa el 5,7% del total demográfico madrileño. Sin embargo, la población activa agraria fue de 17.700 personas de promedio a lo largo del año 2000, lo que equivale a un 0,7% de la población activa total. Más de la mitad de aquella ha cumplido los 50 años y cerca del 75% son varones.
Un breve análisis DAFO determina lo siguiente:
Debilidades: Entre las debilidades más características del espacio rural madrileño debemos destacar la debilidad del un tejido social muy masculinizado, envejecido y en el que la mujer no posee un peso especifico; la escasa integración de la población residente con clara vocación urbana; y por último, la excesiva dependencia de ayudas y subvenciones que generalmente se traducen en proyectos mal gestionados.
Amenazas: La pérdida del patrimonio y la aparición de usos no sostenibles del medio rural, el urbanismo no planificado, etc.
Fortalezas: La gran extensión del espacio rural madrileño, la abundancia de sus recursos naturales, patrimoniales y paisajísticos de valor inestimable.
Oportunidades: La gran demanda de productos procedentes del medio rural, las políticas de incentivación y los recursos financieros, el interés por la preservación del patrimonio y el fomento de la diversificación económica, además de la implicación social en el diseño y gestión de su propio desarrollo, constituyen oportunidades para mejorar la situación del espacio rural madrileño.
¿Cómo innovar aquí?
De todo lo reflejado entre los dos grupos me parece esencial:
1. El Conocimiento del territorio.
2. Establecer redes entre agentes, GAL, etc., conocer proyectos que funcionen y sobre todo otros que no funcionaron (saber por qué).
3. La implicación de los habitantes (otra cuestión sería el grado de decisión en el proyecto, lo cual dependería de las características del propio proyecto).
4. Aplicación de las nuevas tecnologías.
Además sería necesario potenciar el tejido asociativo y que tenga una implicación directa en los proyectos, potenciar las redes locales y su relación con otros municipios y territorios, ya que, son ellas quienes deben liderar las innovaciones en una relación ascendente basadas en el flujo bottom-up.
Personalmente, no me convence lo de los Thinks Tank, aunque la idea es buena, creo que tiene una implicación demasiado política aunque esa no fuera la intencionalidad al mencionarlos como innovación. Según el documento: “(…) Un think tank será verdaderamente útil cuando consiga contribuir a que la opinión pública tenga las bases sobre las que formarse un criterio objetivo, y que los políticos tengan mayor información para poder actuar” y “(…) la difusión de estas ideas se realiza a través de varios canales. El más importante es el de los medios de comunicación, que actúan como intermediarios entre los think tanks, la sociedad civil y los políticos” (pág. 21-22) A mí esto me da escalofríos no sólo porque no existen criterios objetivos sino porque medios de comunicación, partidos políticos y grupos de presión, son más de lo mismo…
Compañer@s disculpad por dar opiniones cuando ni siquiera asistí a la sesión del sábado. En fin… como dijo Popper “una teoría siempre debe ser refutable”.
Un cordial saludo!